Andrea Salvador (Consultant) y Ana Somolinos (Researcher) en Wyser, para Equipos y Talento “Transformación con foco en las personas.”

El mañana comenzó ayer y nosotros llegamos tarde. Es un hecho que el entorno laboral está cambiando. Para afrontar esta transformación, nosotros, como profesionales, tenemos que adaptarnos, desarrollar unos cimientos sólidos y compartir un objetivo común sobre el que construir el futuro. Como apunta la directora de Accenture Technology en España, Portugal e Israel, Mercedes Oblanca, “estamos entrando en la era posdigital. Hoy en día, las compañías ya tienen competencias digitales, pero ser digital ya no es suficiente, hay que ir más allá y buscar la diferenciación.”

Según una reciente investigación de Worl Economic Forum, la disrupción tecnológica destruirá cinco millones de empleos antes del 2020. De acuerdo con el estudio, la IA, la robótica y la nanotecnología podrían reemplazar gran parte del capital humano en los próximos años. Es aquí cuando se producirá una bifurcación del talento y únicamente las personas capaces de adaptarse a los desafíos del futuro lograrán desempeñar con éxito su trabajo. Seremos tan buenos como las habilidades que poseamos, pero la gran pregunta que todos nos hacemos es: ¿cuáles son las competencias necesarias para blindar el valor que los empleados aportan a sus empresas?¿cuáles son las habilidades necesarias para afrontar el cambio?

En Wyser, creemos que para que la transformación cultural en las empresas sea posible, será necesario poner el foco en las personas. De este modo, podemos ayudar, detectar y desarrollar nuevas competencias fundamentales para que afloren nuevos talentos desconocidos hasta la fecha en las organizaciones. Este será el gran reto del futuro en el que nosotros ya estamos trabajando para hacer que las cosas pasen. Entre estas competencias, consideramos la inteligencia emocional como uno de los absolutos protagonistas del cambio e imprescindible para la adaptabilidad en el entorno personal y profesional. Así como afirma Daniel Goleman, autor del libro más popular sobre el tema, “la gestión positiva de las emociones es más importante para el éxito en la vida que el coeficiente intelectual.” Pasamos por momentos de crisis e incertidumbre y es aquí donde el correcto manejo de las emociones es un factor clave para pensar de manera racional y tomar las decisiones acertadas. Por lo tanto, la suma del conocimiento técnico y las competencias soft será la combinación perfecta para entender nuestro entorno y actuar de manera idónea y sensata para alcanzar los mejores resultados en cualquier ámbito de la vida.

NOSCE TE IPSUM, “Conócete a ti mismo”, así lo afirmaban los griegos. Las personas capaces de conocer, controlar sus emociones y las relaciones interpersonales, entre otras, serán aquellos que logren el éxito personal.