Kasia Rudzik, Cultural Transformation & Assessment Consultant de Wyser, para Capital Humano.

Formar un equipo comprometido. Acelerar el proceso de integración de nuevos miembros. Lograr el esfuerzo de todos los empleados. Asegurarse que todos entienden las estrategias y objetivos de la misma manera. Involucrar y responsabilizar a los empleados en la implementación de procesos transformadores complejos. Incluso activar la curiosidad y el deseo a cambiar, mejorar, innovar… Hasta crear un plan estratégico en tiempo real y diseñar un servicio nuevo. Todo esto jugando, pensando de manera no convencional «fuera de la caja» o desde una nueva perspectiva.

Además, con garantía de participación 100% de todos en la actividad. Sin excepción, no importa la posición, edad, experiencia o nivel de educación. Todos con la misma voz, como parte del proceso de toma de decisiones. Pasándolo bien, motivados, y sin estrés innecesario. Y sí, todo esto en relativamente poco tiempo.

¿Imposible? ¿Suena demasiado ambicioso? Os lo cuento con un ejemplo:

En una empresa se llevó a cabo un cambio de los procesos operativos con el objetivo de mejorar y hacer más eficiente el servicio al cliente. Como resultado, se crearon nuevos grupos de trabajo transversales con proyectos específicos asignados. Los miembros de estos nuevos equipos, aunque llevaban tiempo trabajando en la misma organización, nunca habían tenido la oportunidad de colaborar. De hecho, se conocen muy poco entre ellos.

Para llevar a cabo esta transición a la nueva forma de trabajar era importante crear un propósito común, un sentimiento de equipo y pertenencia. Para ello consideramos que era necesario crear y compartir una misión, visión y valores. Sin embargo, esta acción suele ser una tarea larga, en la que sólo algunas personas de empresa participan. Como resultado el resto de miembros no los sienten como suyos, no entienden lo que quieren decir y por lo tanto este ejercicio pierde su significado. A la hora de definir estos conceptos necesitamos asegurar que sean memorables, se recuerden y que todo el equipo los sienta como suyos.

¿Y cómo lo podemos conseguir? Nosotros proponemos trabajarlo mediante un workshop con Lego Serious Play. Esta metodología diseñada y desarrollada por Robert Rasmussen, el responsable de I+D en Lego Educación en HQ de Lego hace más de dos décadas, trata de un proceso de diversión facilitado basado en la reflexión, la construcción y la participación de cada uno de los participantes para llegar a un compromiso compartido. De esta manera conseguiremos mayor número de perspectivas, confianza y sentimiento de responsabilidad. Grandes empresas como Unilever, Google, Johnson & Johnson e incluso la NASA utilizan este método para crear estrategias donde se necesita escuchar la voz de sus equipos y de esta manera recopilar mayor conocimiento y en mayor profundidad.

                          

¿POR QUÉ APLICAR EL JUEGO ES TAN PODEROSO?

Platón ya hace cuatro siglos Antes del Cristo afirmó que «Puedes descubrir más de una persona en una hora de juego que en un año de conversación». Más recientemente, se ha demostrado científicamente que nuestras manos tienen una relación muy potente con el celebro. El 80% de nuestras neuronas están conectadas con las manos. ¿Cuantos de vosotros os acordáis de vuestro PIN por como colocamos las manos en el teclado? Esta conexión es tan potente que cuando utilizamos nuestras manos, nuestro celebro funciona de manera diferente. Se conectan con las tres partes del cerebro: el racional, el emocional y el primitivo. Además, el pensamiento en tres dimensiones que se produce durante el juego con las fichas de Lego, hace que el aprendizaje tenga una memoria visual.

Al nivel de relaciones, el poder del juego consiste en que podemos crear espacios de: complicidad y confianza, compromiso, superación, satisfacción, sometimiento a reglas, creatividad, acción, conocimiento, vínculo, autoestima, alegría y optimismo.

En resumen…

Todas las organizaciones tenemos la capacidad de resolver los problemas complejos a los que nos enfrentamos. Tan solo tenemos que crear los espacios óptimos de creatividad para poder explotar el potencial y el conocimiento de las personas. «Las organizaciones solo podrán tener éxito si liberan el potencial de los individuos que trabajan en la empresa» tal y como subraya el autor de esta metodología.

Ayudar a descubrir y crear este tipo de espacios fue el principal motivo que nos ha llevado a crear en Wyser España, un equipo de más de 30 facilitadores certificados en Lego Serious Play. Cada taller lo diseñamos ad hoc para cumplir objetivos deseados. Creemos profundamente en la importancia de promover una cultura de trabajo positiva, más creativa y donde las personas puedan contribuir. Facilitando el «juego serio» con Lego, hacemos posible resolver estos temas tan importantes para las personas en el ámbito profesional.

¿Te animas a probar?